Los grandes artistas siempre trabajan para los grandes acumuladores de dinero y otros, que nunca trabajan para nadie; lo puedes ver en el Museo B.B.A.A. de Bilbao, hasta el 28 de septiembre.
Los grandes artistas siempre trabajan para los grandes acumuladores de dinero y otros, que nunca trabajan para nadie; lo puedes ver en el Museo B.B.A.A. de Bilbao, hasta el 28 de septiembre.
‘Vvall-e.’
‘No, no, se llama Guáli.’
‘No, que va, se llama Vvalle, o Baie, o Baye.’
‘Que no, que se llama Buáli; no, espera, Buáli no, Guáli.’
‘¿Por qué estáis discutiendo?’
‘Por el nombre de un basurero.’
‘Que no, que no es el nombre de nadie, que son las iniciales de una empresa, y si las juntas sale una palabra que se llama Guáli.’
‘Que no se dice Buáli, que se dice V.v.a.l.l.e.’
‘Pero, bueno, tú, ¿en qué idioma autonómico hablas?’
‘En inglés, claro.’
‘¡Ah! entonces sí; entonces se llama Guáli.’
‘No, no, espera, Guáli no, Buáli.’
‘Pero, ¿quién se llama Baye?’
‘No, no, Bvaie no, Vvalle.’
‘Que no, que es Guáli.’
‘¿Quién?’
De manera que si estás pasando la krisis de los dos años, o la de los seis, o estás en la desesperada crisis de los nueve años, o ya has llegado a conocer el horror de cumplir diecisiete, o vives en la crisis de los veintiuno, o en la de los treinta y dos, o quizá en la de ver que este año cumples cuarenta y tres, o en la espantosa crisis de los cincuenta y cuatro, qué decir si has llegado a la horrible krisis de los sesenta y cinco, o si sabes ya de lo monstruoso que es cumplir setenta y seis años, o si la krisis es ya la de los ochenta y siete, o, ¡tiembla!, la de los noventa y ocho… no nos creemos que has cumplido ciento nueve aunque te empeñes en decirnos que conoces como se krisa a esa edad; si estás, decíamos, en alguna de esas krisis, es seguro que no te importa si el resto del mundo cambiará por fin o no, a tí ya no te puede ir peor.
Pocas horas después Mariana volvió al dhêsbvánn, porque Mariana es un personaje tan literario como nosotros y vive, lo que suele decirse, en la higuera; sólo que ahora estaba negra.
La verdad es que no sabemos decirte de qué color era antes de decirnos que había vuelto, básicamente, para que te dijéramos que no entiende y no entiende y no entiende por qué a la isla de Arrieta le llaman ahora Lanzarote o por qué la Feria Internacional de Muestras de Bilbao es ahora un C’-Ent.er; pero que desde Arriba se ve claro que somos el país a.terror.izado más pequeño del mundo. Ultimamente está muy rara…
“Eta hemen zer, bizirik?” preguntó entonces Mariana
“Ez”, le contestó Joseba, “bizirik ez. Gaizki enterratuta… Euskal Herria, siguió diciendo Joseba, munduko lekurik arriskutsuena dela euskaldunarentzat.”(1)
(1) Lagun Izoztua. Joseba Sarrionandia. Ed. Elkar. Donostia, 2001. Pássim
Dicen que será en las fiestas populares de algún lugar de por aquí, dicen que va a ser enorme; masacre es un sinónimo de enorme. Dicen que vamos a morir, el pueblo vasco va a morir este verano, si puede morir cualquiera, morimos todos.
Pero no será en fiestas, no, ya estamos de luto, se suspenden las fiestas de todo el país; el tiempo de la risa y de las juergas lo dedicará el pueblo vasco a leer en euskera. Algo de Sarrionaindia estará bien.
En las banderas, el color rojo de la sangre de los toros se sustituirá por el negro de la muerte a traición y a tiros. Así la ikurr-iña será negra, verde y blanca, y la señ-era negra y amarilla. El proceso de desteñido es irreversible.
Venezuela tiene petroleo para la crisis y un rey vasco que grita sin parar en español; quizá debiéramos sacar billete de emigrantes y largarnos para allá. Al fin y al cabo, siempre hemos sido un pueblo triste, emigrador y viajero.
Pero, nos dirás, si el brezo es una plantita inofensiva y silvestre. Bien, te contestaremos, eso parece, pero no es.
Imagina que un pielrosa llega a un lugar que le gusta y se lo quiere quedar, o a otro que le gusta también pero que no puede quedarse así de fácil. Entonces empieza a plantar brezo color de muffin por todas las campas vacías que encuentra. Cuarto y mitad de brezo con una nube de cardo es la proporción precisa. Después hace correr el rumor de que el alma del pais se quedó en el brezo, de que cualquiera que atente contra una simple ramita de brezo está en contra del progreso y de la identidad patria del pueblo; así, cada vez que alguien quiere hacerse una casa o plantar un olivo o crear una empresa, los enardecidos patriotas del brezo color de mora arremeten contra él con todo el poder del estado de los derechos del brezomora. Y así van pasando los años y la gente que vivía en aquel país, que al principio estaba vivo y era boscoso y verde y ahora es acampado y rosa y muerto, tiene que irse a vivir a algún otro lugar en el que la vida no se identifique claramente con nada que otro pueda llegar y plantar. Todo es brezo ahora en el país sagrado, ya no queda nada más que la identidad jugando con el viento del norte.
Y nos dirás que todo esto es un cuento, y te diremos que sí, que es un cuento, pero si quieres ver el resultado de la acción de los pielesrosas y su brezo no tienes más que visitar el desierto de Escottia, al norte de L’On D’On. Allí todo es color muffin y vacío. Como si hubiera caído una bomba atómica. Por eso cada vez que salimos del desván a dar un paseo y encontramos una ladera de montaña sagrada que, repentinamente, aparece del color de la mora, nos entra un terror sagrado, es el llamado terror del brezo considerado como arma letal.
En cualquier caso, alguien que sepa hablar goidélico debiera explicarles a los escottiarras que el brezo es una planta africana.
Como todos los banqueros y bancarios del mundo saben, en esta página se trata de gramática y sólo de gramática, en el sentido más profundo de la palabra gramática, que es, y no se nos asuste nadie, un sentido total y unicamente gramático. (Si necesitas un diccionario de griego, no dudes en acudir a la Biblioteca que vamos a abrir en breve justo en frente de las ventanas del desván.)
Y desde esta pequeña atalaya-aclaración tenemos que corregirle al BBVA una falta de ortografia, porque lo que debe escribirse con be alta ya no queda bien con be baja.
Y es la cosa que el Banco Bilbao Vizcaya … se ha olvidado de que Bizkaia se escribe con Be Alta.
Así que, si no quieren ir a cero curso, nuestros más queridos banqueros, _no olvide el amable lector que el desvalido y gramático desván está en Bilbao, a sólo unos metros del Banco de Bilbao_ en el futuro tendrán que escribir sobre sus enormes edificios: BBBA. Con todo respeto.
¿Cuál es la distancia que hay entre Juan Muñoz y su obra, esa que estás viendo ahí? preguntó Mariana
Pero, querida, Juan Muñoz está muerto, dijo el viejito Tresca Torce.
Ya, ya, pero aún así, ¿cuál es la distancia?, insistió Mariana
Bien, está claro, dijo el viejito Tresca Torce, la distancia es igual a Phí.
Pura, La Gitana es el título de un cuadro de Nonell que es, en realidad, casi amarillo… y ocre. La Furia Rosa es el título de otro cuadro que pintaremos en el desván en un futuro ni muy cercano, ni muy feliz; y que, como ya habrás adivinado, es casi completamente azul… añil. A Pura apenas se le ve en el cuadro, a la Furia Rosa apenas se le distingue entre tanto azul. Sin embargo, algo extraño se está moviendo en los dos lienzos. Ve con cuidado, pués.
Dicen también que dirigentes, representantes, agentes, regidores, delegados, mandatarios, ejecutivos, estadistas, políticos, líderes, directivos, gerentes, delegados, jerarcas, cabecillas, gestores, negociadores, administradores, corregidores, encargados, dignatarios, apoderados, jalifas, gobernantes, gerifaltes, directores, jefes, regidores, autoridades y gobernadores de Por Aquí y de Más Allá quieren darle el voto a los extranjeros. ¡Vaya lío! Nuestro consejo es que les digas que no, mujercita que vienes al mundo y te salve Dios. Porque los extranjeros a los que más les interesa el voto, alemanes e ingleses, en cuanto lo tengan te echarán del país, diciendo en perfecto anglosaxón que, en el fondo, siempre había sido de ellos, y escribirán al tibio sol de Baleares, Gibraltar y Canarias la New Story of Ezpain. Naturalmente te tatooarán un numerito en la muñeca que te dará derecho a elegir entre morir en Guantánamo o en Auschwitz. Luego están los que en cuanto lleguen al poder te harán ponerte un velo, el color podrás elegirlo tú misma, y después te echarán de las iglesias o mezquitas como ellos las llaman, y te encerrarán en zulos a los que eufemizan casas. Más tarde cogerán la papeleta de voto los que son capaces de arrancar el corazón de alguien sin tener el cuidado de matarlo primero. Después están los que si ven que eres niña, al nacer, o te encierran atada a un barrote o te matan. Más tarde votarán los que creen que la mejor manera de que seas felíz es estirpándote cosas que duelen mucho, sin anestesia ni nada. Luego llegarán los que arreglan sus cosas con machetes made in ínglan, o los que al menor movimiento te enterrarán con la piel de feos colores en Juárez. En el interín habrán votado los que después de hacerte cosas sin nombre, te matarán y te cortarán la cabellera; con lo que a tí te había costado la peluquería. Luego llegará la Mafia, la mafia rasa, la mafia resa, la mafia risa, la mafia rosa, la mafia rusa, a la que le sobran esquinas para ponerte a trabajar. Bien, es por todos estos horrores y cosas que no debes dejar que los extranjeros entren a formar parte de los que elegirán a nuestros gobiernos. Vota que no, amiga. Es mejor que vayan todos ellos a votar a su país de origen y que, al llegar para ejercer derecho, encuentren que Por Allí y Por Allá las cosas han mejorado un poco y alguna buena razón para quedarse. Como cuando los españoles empezamos a volver porque de aquí se habían ido los malos.