Dicen también que dirigentes, representantes, agentes, regidores, delegados, mandatarios, ejecutivos, estadistas, políticos, líderes, directivos, gerentes, delegados, jerarcas, cabecillas, gestores, negociadores, administradores, corregidores, encargados, dignatarios, apoderados, jalifas, gobernantes, gerifaltes, directores, jefes, regidores, autoridades y gobernadores de Por Aquí y de Más Allá quieren darle el voto a los extranjeros. ¡Vaya lío! Nuestro consejo es que les digas que no, mujercita que vienes al mundo y te salve Dios. Porque los extranjeros a los que más les interesa el voto, alemanes e ingleses, en cuanto lo tengan te echarán del país, diciendo en perfecto anglosaxón que, en el fondo, siempre había sido de ellos, y escribirán al tibio sol de Baleares, Gibraltar y Canarias la New Story of Ezpain. Naturalmente te tatooarán un numerito en la muñeca que te dará derecho a elegir entre morir en Guantánamo o en Auschwitz. Luego están los que en cuanto lleguen al poder te harán ponerte un velo, el color podrás elegirlo tú misma, y después te echarán de las iglesias o mezquitas como ellos las llaman, y te encerrarán en zulos a los que eufemizan casas. Más tarde cogerán la papeleta de voto los que son capaces de arrancar el corazón de alguien sin tener el cuidado de matarlo primero. Después están los que si ven que eres niña, al nacer, o te encierran atada a un barrote o te matan. Más tarde votarán los que creen que la mejor manera de que seas felíz es estirpándote cosas que duelen mucho, sin anestesia ni nada. Luego llegarán los que arreglan sus cosas con machetes made in ínglan, o los que al menor movimiento te enterrarán con la piel de feos colores en Juárez. En el interín habrán votado los que después de hacerte cosas sin nombre, te matarán y te cortarán la cabellera; con lo que a tí te había costado la peluquería. Luego llegará la Mafia, la mafia rasa, la mafia resa, la mafia risa, la mafia rosa, la mafia rusa, a la que le sobran esquinas para ponerte a trabajar. Bien, es por todos estos horrores y cosas que no debes dejar que los extranjeros entren a formar parte de los que elegirán a nuestros gobiernos. Vota que no, amiga. Es mejor que vayan todos ellos a votar a su país de origen y que, al llegar para ejercer derecho, encuentren que Por Allí y Por Allá las cosas han mejorado un poco y alguna buena razón para quedarse. Como cuando los españoles empezamos a volver porque de aquí se habían ido los malos.
De mithos, de espedidas, de chreencias y desmemorias
Diciembre 4, 2007Pero… ¿es posible que haya todavía alguien que crea que hasta el año 711 después de que naciera Jesucristo no vino ningún árabe por aquí?, ¿que el hombre de Atapuerca utilizaba las autopistas de peaje y las directrices del totalitario(1)?
Jóuéba… jápi qrísmes án é ríal jápi niú láif.
(1) Totalitario eres tú cuando imaginas que sabes cómo deberíamos escribir o vivir los demás, ahí incluído Don Juan Manuel cuando dice:
“Seguid verdad por la mentira poyr
ca su mal cresçe quien usa de mentir.”
“Si al comienzo no muestras quién eres,
nunca podrás después cuando quisieres”
O el irlandés James Joyce escribiendo: “You’re in Dawson Street, Mr. Bloom said. Molesworth street is opposite. Do you want to cross? There’s nothing in the way”; o el anónimo escritor del Libro de Alexandre comentando:
“Pues que de la muerte omne no pued’ estorçer,
el algo deste mundo todo es a perder.
Si prez no gana omne por dezir o por fer,
valdriá más que fues muerto o que fues por nazer.”
O a Marco Aurelio (121-180 d.n.e.) meditando tus cosas: “Recuerda cuánto tiempo estás demorando esto y cuántas veces has recibido revelaciones de los dioses, y no te sirves de ellas. Es preciso percatarse de una vez de qué mundo eres parte, y quién es el que gobierna el mundo, del cual has surgido como emanación, y de que tienes fijado un límite de tiempo, el cual, si no lo empleas para serenarte, se irá, y no habrá una segunda vez.”
Publicado por Löss d’èl Dhêsbánn