Durante muchos años decían que era porque la cosa hacía que parecieras de pueblo, pueblo; después dijeron era porque no se podía escribir nada serio o científico o político o filosófico en el ancestral idioma de los íberos (Iber Herria), más tarde nos dijeron que no se podía hablar euskera porque antes había que aprender a hablar inglés, esto fue en la universidad de aquí abajo; durante todos esos años se dijo y redijo que los vascos no hablábamos euskera porque estaba prohibido y podían acabar contigo si en vez de, buenos dias, señor don Francisco, le decías, simplemente, agur. Pero ahora, treinta años después de la muerte del comandantín Francisco, tenemos que ir analizando el porqué de que los vascos no quieran hablar euskera. El por qué de que, libremente, no quieran, quizá es que no saben de qué hablar, quizá es que no saben con quién hablar. Podemos seguir obligando a los niños a aprenderlo a fuerza de marginar a sus esforzados papás a un rincón del salón en el que se hacen los deberes, niños que, en cuanto salen al recreo, hablan y juegan en español, sin que nadie sepa decirnos la razón final de este comportamiento libremente ejercido por los niños vascos de nuestras escuelas de modelo único (también el modelo franquista era único, si recuerdan).
Dicen que los catalanes hablan catalán porque las clases altas, la alta burguesía catalana, la única burguesía del mundo que tiene buena fama, habla en catalán. De manera que, si queremos imitar el exitoso ejemplo de Cataluña, tenemos que crear primero una alta burguesía a prueba de ingleses locos llamados Marx y después convencerle de que juegue al golf en lengua vasca y no en el inglo que nos está matando la lengua. Lo malo es que a nuestra incipiente alta burguesía vasca le gusta más aprender a bailar sevillanas que estudiar.
Junio 29, 2009 a las 7:01 pm |
[...] porque lo primero o first que se ve es que la cosa no tiene remedio. Como no saben hablar en vasco y no quieren reconocer que hablan en español, acaban eskéiteando en inglo por los jardin-gardens [...]