Quiénes somos, ¿quiénes?, preguntó entonces Manolita
Pués, no sé, nosotros, dijo Silvestre
¡Vaya!, ¡qué pregunta! pués, ¿quiénes vamos a ser?
Eso, eso es lo que pregunto, que ¿quiénes somos?, o que, ¿quiénes vamos a ser?
A ver, te estás liando, empecemos otra vez, dijo Martín.
Está bien, dijo Silvestre, está bien; verás, quiero decir que la cosa estaría en llegar a saber si somos pobres o ricos, o si somos emergentes o sumergentes, ¿entiendes?, en tener claro si estamos ya maduros o seguimos en vías de desarrollo… no sé, cosas así.
Ya, ya entiendo, dijo Manolita.
¿Qué es lo que entiendes?, le preguntó Martín, cada vez más enfadado.
Lo de la fantasía.
Pero bueno… pero esto, ¿qué es?, ¿de qué fantasía hablas ahora?
La fantasía de que España no existe, por eso Silvestre no puede saber quiénes somos. Porque técnicamente no existimos.
Y tú, ¿cómo sabes eso?
Porque lo pone ahí.
¿Dónde?
En esa revista que tienes detrás.
Octubre 23, 2008 a las 7:42 pm |
[...] nuclear sistema para derretir Árticos, piratear el mar, bautizar tiranos o matar niños de hambre, nosotros sacaremos ejemplares de nuestra última edición. Con un folleto añadido que dice: Si no saben [...]
Abril 3, 2009 a las 12:21 pm |
[...] gusta quedarnos mirando nombres así de raros para el mundo antiguo, nombres así de conocidos para nuestro viejo desván, y, después de mucho mirar, hemos encontrado que Chabrias bien podría ser el buen filósofo [...]