El factor humano de la potencia octava

Con las navales devastadas, las minas vacías, la industria oxidada, el campo desierto, las viñas vendidas y el arte en ajeno, quédanos aún un singular poder, el que algunos llaman humano. Nos queda Séneca y el Mío Cid y Eleizandre y Calderón y Teresa y Cervantes y Juan de la Cruz y Loyola y Lope y Xabier y Zambrano y Unamuno y Federico García Lorca y Bernardo Atxaga… Cuando los demás siete saquen de la manga ejemplos de sus mágicos poderes, como el nuclear sistema para derretir Árticos, piratear el mar, bautizar tiranos o matar niños de hambre, nosotros sacaremos ejemplares de nuestra última edición. Con un folleto añadido que dice: Si no saben ustedes dónde se han metido, ¿qué nos hará creer que, subidos a esa cumbre, van a saber salir?

2 comentarios para “El factor humano de la potencia octava”

  1. ¿Quiénes somos?, le preguntó Silvestre a Martín « V’èl(ôg)-@ d’hè Löss d’èl Dhêsbvánn Dice:

    [...] ¡Vaya!, ¡qué pregunta! pués, ¿quiénes vamos a ser? Eso, eso es lo que pregunto, que ¿quiénes somos?, o que, ¿quiénes vamos a ser? A ver, te estás liando, empecemos otra vez, dijo Martín. Está [...]

  2. ¿Goitibera o skate? Tú eliges cómo decir que patinas « V’èl(ôg)-@ d’hè Löss d’èl Dhêsbvánn Dice:

    [...] lo primero o first que se ve es que la cosa no tiene remedio. Como no saben hablar en vasco y no quieren reconocer que hablan en español, acaban eskéiteando en inglo por los jardin-gardens de la villa o city. Y [...]

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.