Nadie, ni siquiera Bernardo, sabe dónde está Obaba(1), quizá está en Afganistan, quizá no. Quizá en aquel país hay alguien que escribe cosas parecidas a las que dice Bernardo que le pasaron al hijo del acordeonista, cosas que duelen al que escribe y al que lee, quizá no.
Lo que parece claro es que Obama no sabe que Afganistan está en Europa(2) y que no puede pedir a los europeos que intervengan en sus guerrasquedirijodesdeelsillón; las de aquí abajo, las de allí arriba, las de más al sur de Casablanca.
Europa ya no quiere luchar contra Europa, no quiere más guerras civiles. Quizá sea mejor que alguien le diga a Obama que si quiere seguir jugando, arme una guerra entre Nevada y Nebraska, o entre Ohio y Chicago, o entre Alaska y Texas, o, en fin, él verá. Así no tendrá que volver a destruir Pearl Harbor o echar abajo las Gemelas para tener un motivo para invadir Michigan, todo le quedará en casa. Menos Wan’t an Amo, claro.
Será mejor que alguien le diga que se vaya a casa y nos deje en paz, necesitamos calma para escribir todos los recuerdos de todos los hijos de todos los acordeonistas que ha habido desde aquí hasta Hirosima. O quizá no.
Dicen que J.F.K. dijo que él era también un berlinés, pero no era verdad; Obama tampoco parece berlinés, y dicen que ningún estadounideño puede entender nada de lo que pasa en Alemania, ni en Afganistan, y menos en lo que llamamos Europa, es un lugar demasiado pequeño para ellos.
Obabakoak hace referencia a las cosas que son de Obaba, Obamakoak lo hace a las que son de Obama y Osamakoak a las de Osama. (Nota de Löss d’hél Dhêsbvánn)
(1) En 1989, aquí mismo, en Deusto, justo debajo del dhêsbvánn, Bernardo dijo: “Inork ez daki _bueno, Euskal Telebistak badirudi baietz_, baino nik uste det Euskal Telebistaz gain inork ez dakiela non dagoen “Obaba” hori, noraino dan handi, zein urtetan bizi dan hango jendea… Eta nola ez dakien hori irakurleak, ba, neretzat “Obaba” da pixka bat infinitu bat bezela.”
(2) El mapa de Europa que hay en el desván llega de Finisterre hasta Manila. Es quizá el viejo mundo.