No ha quedado nada claro, después de dias de intensos debates y acaloradas discusiones, si un pueblo puede o no puede decidir su destino, o si las cosas que nos pasan se deciden en otro tipo de oficina o compañía. Así este país vasco nuestro, al que tendríamos que empezar a tomarle las medidas por si, al final, tuviéramos que hacerle un nuevo traje. Las medidas geográficas, o las económicas, o las medidas lingüísticas, por ejemplo.
Y de largo vemos que la cosa mide mucho menos de lo que hubieras pensado; por ponerte un ejemplo, el Lehen Da Caro francés habla del destino del pueblo francés y vascofrancés en francés, o el Lehen Da Caro catalán habla del destino del pueblo catalán en catalán. Sin embargo, el Lehen Da Caro vasco habla del destino del pueblo vasco en español; que es, como ya todo el mundo sabe, otra palabra vasca.
Nadie sabe qué idioma hablará el pueblo vasco en el futuro, se sospecha del inglés; o si los Lehen Da Caros saben o no saben hablar en vasco. Lo que está, aparentemente, claro es que si en este momento no se utiliza es porque apenas hay gente que entendería lo dicho. El problema es que los vascos, ahí incluídos los Lehen Da Caros, decidan lo que decidan, no hablan en vasco sino en español. Y para ver cuánto mide la cosa de ancho nos hace falta una pregunta-metro, ¿es esta situación un problema o simplemente no es nada?
Escrito por Löss d’èl Dhêsbánn