Fue James Augustine Aloysius Joyce quien lo dijo
Nadie sabe aún, que se sepa, qué es una beloga, una como ésta que escribimos en la torre Martello del desván. Tal vez sea un buen lugar para guardar lo que se quiere esconder, como quien esconde un diamante en una botellita tallada de cristal de Bohemia o de Murano, nadie lo verá, ni siquiera el que sabe que está ahí.
Por si esta opción fuera la correcta, y soñando en la posibilidad de hacer alguna vez una beloga bien, guardaremos aquí uno de los mil nombres de Séspir, Rutlandbaconsouthamptonshakespeare. Claro que mejor estaría en una Enciclopedia de las cosas que nunca existieron, pero uno no siempre está donde debiera.
El nombre está dentro de un pequeño texto que está dentro de otro texto mayor llamado el Ulysses de Joyce. Incurablemente infectados del mal virus de la escritura he aquí que hemos copiado todo, por si alguna vez el texto fuera más interesante que la palabra que nombra a nadie.
Hélo aquí:
“When Rutlandbaconsouthamptonshakespeare or another poet of the same name in the comedy of errors wrote Hamlet he was not the father of his own son merely but, being no more a son, he was and felt himself the father of all his race, the father of his own grandfather, the father of his unborn grandson who, by the same token, never was born for nature, as Mr. Magee understands her, abhors perfection.”