Ahora, que no es ni de noche ni de día, que ni hace sol ni llueve, ahora que el viento ni sopla ni inspira, ahora que los políticos están arrebujaditos en sus lindas camitas con dosel, y los inmigrantes, rosas incluídos, duermen por fín en suelo libre… podemos hablar entre nosotros un rato.
Hay uno, blanquita la piel, rojita el alma, que intenta contar un viejo chiste(1) en el que se afirmaba que no hay dos Españas porque si hubiera dos nos iríamos todos a la otra. Y, de repente, se calla, y piensa, y nos pregunta en dónde podríamos colocar esa otra imaginaria España, grande y libre, a la que los árabes llamarán de nuevo el paraíso, andalus, por eso. Y, claro, no se nos ocurre, porque casi está amaneciendo, y llega sin tregua no es seguro si es el alba o si es la aurora, y hay que darse prisa en pensar, porque políticos e inmigrantes se nos van a despertar pidiendo a gritos y por las esquinas el desayuno, y ya no habrá ocasión de hablar, ni de nada.
Y hablamos de que, aquí, todo el mundo conocido odia a nuestros políticos, incluso ellos mismos se odian entre sí y se llaman entre ellos cosas muy horribles y muy largas. Y hablamos de que en este país todo está y estuvo mal, como dijo ya Larra antes de morirse de mucho asco y de mucha España. Y hablamos y hablamos, nosotros, que no entendemos de nada… a resultas de lo cual pensamos, en valde, que no lo deben hacer tan mal, ni los políticos ni los del país en general, cuando inmigrantes de todas las tallas y los colores se matan por venir a vivir aquí, a este sorprendente lugar en donde se vive tan bien porque todo se hace mal.
Así las cosas, necesitamos urgentemente la otra España, la del chiste malo y viejo, y clonar a nuestros políticos de todas las manos y todas las tendencias, y crear con todo ello el silugarsiespacio en el que cabríamos todos; el segundo lugar, con los políticos clonados y los inmigrantes verdaderos. Aquí, en Bilbao, por ejemplo, nos da la sensación… ya no cabemos-
(1) En cuanto la Feria Internacional de Muestras de Bilbao recupere su antiguo nombre y deje de llamarse tonterías en inglés, te contaremos el chiste completo. De donde se verá que los primeros inmigrantes en venir fueron los desserthian.trash. Palabra.