Esta es una nota para una posible bibliografía en la que no podrán faltar Tito Livio, Georges Dumézil y Michael Foucault, éste último dice:
“… pienso en los estudios efectuados de Georges Dumézil sobre las sociedades indoeuropeas. Saben que ha mostrado cómo las leyendas irlandesas, las sagas escandinavas, los relatos históricos de los romanos, tal como son reflejados por Tito Livio, o las leyendas armenias, cómo todo ese conjunto, que se puede llamar obras de lenguaje si se quiere evitar la palabra literatura, cómo todas ellas forman parte, en realidad, de una estructura de signos mucho más general [...] la literatura en aquellas sociedades funcionaba como un signo esencialmente social y religioso…”
Como es normal, no hacemos otra cosa que comentárselo a Odiseo, más conocido como Ulises, le hemos dicho, Mira, querido, no eres más que un cuento… pero han empezado a cantar las sirenas y nos hemos tenido que poner a cubierto. Cuando ha empezado a llover, las sirenas, aparentemente, se han callado. Ha sido entonces cuando Safo nos ha contado una leyenda armenia. Había buena mar y buena luna y éramos todos conscientes de no ser otra cosa que “obras de lenguaje” y de que estábamos formando parte de una estructura de signos muy, muy general… lo que, milagrosamente, no nos ha amargado la noche.
Noviembre 14, 2006 a las 9:24 pm
He de decir que gozáis de un don natural para volver la mitología magia y realidad en vuestros textos. No paréis, que para frenar ya están las Parcas.
La verdad es que no es vuestra maestría la que me ha movido a escribir este comentario (bueno, lo es, pero lo pincipal es otra cosa), sino la mención a Safo. Hará unas semanas que me hice con un ejemplar de una recopilación de sus obras y, después de investigar un poco para el progrma de radio, descubrí que, con lo que se sabe de ella, no se puede hacer más que una leyenda, pero una leyenda real, que sucedió de verdad. Después, sumergido en sus páginas, descubrí una pureza en el relato de la mitología que no he visto antes. Habla de la mitología como un niño habla de sus vivencias y juegos. ¡Amigos del Desván, estáis a tiempo de que os lleve el tal ejemplar para que le echéis un vistazo! Sólo pedidmelo.
Por cierto, siento romper este discurso pero dos veces he intentado mandarte vídeos de Zelda y dos veces me los han echado atrás. Espero poder con las fotos… ¡Besos!
Noviembre 14, 2006 a las 9:38 pm
En el desván nos apiadamos muchas veces de las mujeres que no son importantes.
A las que son importantes las admiramos de corazón, Zambrano, Safo, Bourgeois, Chacel, Arendt, Lessing, Iglesias…
Será un honor ver ese ejemplar.
Y jugar con Zelda.
Noviembre 14, 2006 a las 9:51 pm
Atenea, aunque sea mucho más que una mujer, es a quien yo admiro por encima de todas.
Noviembre 15, 2006 a las 12:47 am
Ya está escrito el priemr texto sobre Zelda con nociones muy globales. Espero que para empezar os sirva de algo. Luego nos vemos.
Junio 4, 2008 a las 11:37 am
[...] acabamos de salvar de la corriente?, ¿una noticia así podría realmente alegrar a alguien? …ya, ya, ya… tenemos un gran problema. Por cierto, también son palabras vascas alejandría = eleizandrea, y numancia = Nun antzia!… [...]