Las palabras, como las ciudades, están llenas de sorpresas. Y, sobre todo, están vivas, no tienes más que quedarte mirándolas un rato para que empiecen a moverse y a actuar por su cuenta. Ayer no existía ¡Bilba Oh!, pero hoy ya es historia. La clave está en la pregunta: ¿es Bilba Oh una ciudad o una palabra?
No dudes en enviarnos tu respuesta. Quizá te anime saber que Bernardo Atxaga dijo: “Denborak egiten duen minaren berri izateko ez zaio arrosari edo txakur herrenari bakarrik begiratu behar, begiratu behar zaio hitzen distirari ere.” Lo hizo en la página número 389 de su novela Soinujolearen semea. Publicada en Iruña, por Pamiela, el año 2003.